Maravillas del Tíbet

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jueves, 9 de diciembre de 2010

Aspartame y su composición química

La fenilalanina es un aminoácido natural esencial, precursor de la tirosina. La fenilalanina es el precursor de las catecolaminas en nuestro cuerpo (como la tiramina, dopamina, epinefrina y norepinefrina).

La fenilalanina tiene utilidades en la industria alimenticia. En la elaboración del endulzante artificial conocido como aspartame, se usa la fenilalanina y el ácido aspártico. El aspartame es un químico sintético. La fenilalanina constituye cerca del 50 % de la molécula de aspartame, el ácido aspártico el 40 % y el metil alcohol (metanol) el 10 %. La composición real de metanol de la molécula de aspartame es 32/394 o 10.9 % (Federal Register, Febraury 22, 1984, pp 6672-6682). Expresado en términos cuantitativos, un litro de la mayoría de las bebidas que contienen aspartame, contiene cerca de 550 mg de aspartame. A su vez, eso significa que son 275 mg de fenilalanina, 220 mg de ácido aspártico y 55 mg de metanol. Las cantidades de aspartame pueden variar bastante dependiendo del producto (Aspartame, is it safe? por H.J. Roberts, M.D. The Charles Press Publishers, Inc., 1990). El cuerpo trata de metabolizar al metanol al oxidarlo y formar formaldehído, luego ácido fórmico y al final dióxido de carbono. La tasa de eliminación del metanol en los humanos es 5 veces más lenta que para una cantidad similar de alcohol etílico.

El metanol es potencialmente peligroso aun en cantidades pequeñas, porque el cuerpo no lo puede metabolizar como al alcohol etílico que se encuentra en el whiskey, la cerveza y el vino (Blaylock, Russell L., Excitotoxins: The Taste That Kills, Health Press, Santa Fe, New Mexico, USA 1994).
Algunas opiniones se encuentran en internet en www.aspartamekills.com. Otros hablan ampliamente de la verdad amarga de los endulzantes artificiales (Mullarkey, Barbara (ed.), Bittersweet Aspartame: A Diet Delusión).
Las referencias bibliográficas nos señalan que algunos estudios han demostrado que los animales que consumen aspartame tienen una incidencia mucho más alta de cáncer cerebral que los animales de control (Soffritti, M., et al. First experimental demonstration of the multipotential carcinogenic effects of aspartame administered in the feed to Sprague-Dawley rats. Environ Health Perspect. 114:379-385, 2006). Con respecto a los seres humanos, existen indicadores epidemiológicos que demuestran un incremento significativo en el cáncer del cerebro desde que se introdujo el aspartame al mercado (Roberts, H. J., et al. Does aspartame cause human brain cancer? Journal of Advancement of Medicine. 4(4):231-241, 1991).
Algunas investigaciones también sugieren que con el consumo de aspartame, se podría incrementar la incidencia de leucemia. Esto podría estar relacionado con uno de los metabolitos del aspartame, el metanol, el cual, como ya lo indiqué, es metabolizado en formaldehído. Ambas substancias han mostrado lazos con las leucemias y los linfomas en experimentos a largo plazo.
En el caso de la migraña, varios ensayos indican que algunos consumidores reportan que la ingesta de aspartame les dispara la aparición de dolor migrañoso (Lipton, R. B., et al. Aspartame as a dietary trigger of headache. Headache. 29(2):90-92, 1989). Lo mismo ha sucedido en estudios cruzados randomizados (van den (eden, S. K., et al. Aspartame ingestion and headaches: a randomized crossover trial. Neurology. 44(10):1787-1793, 1994).
A las personas con alteraciones en el estado de ánimo, tampoco se les recomienda que consuman el aspartame, ya que en un estudio clínico doble ciego en pacientes con depresión unipolar, se tuvo que suspender el seguimiento del mismo, por que los efectos adversos fueron tan severos en los que no tomaban el placebo, que así lo solicitó el Comité de Revisión Institucional (Walton, R. G., et al. Adverse reactions to aspartame: double-blind challenge in patients from a vulnerable population. Biol Psychiatry. 34(1-2):13-17, 1993). Aunque el número de sujetos estudiados fue pequeño, la diferencia entre el aspartame y el placebo en número y severidad de síntomas para los pacientes con historia de depresión sí fue notable.
El consumo de aspartame está contraindicado en las personas que padecen epilepsia (Camfield, P. R., et al. Aspartame exacerbates EEG spike-wave discharge in children with generalized absence epilepsy: A double-blind controlled study. Neurology: 42:1000-1003, 1992), la enfermedad de Alzheimer, linfomas y la enfermedad de Parkinson (Bell, I. R., et al. Irritable and specific food intolerances in Parkinson’s disease. Journal of the American College of Nutrition. 12(5):615/Abstract 125, 1993).
Hay varios reportes de casos de impotencia masculina que se resolvieron completamente después de suspender el consumo de aspartame.
Debido al contenido de metanol, el exceso en la ingesta de aspartame puede causar signos y síntomas que se parecen mucho a los de la esclerosis múltiple. También puede causar neuralgia, neuritis, neuropatía y daño en el nervio óptico.

Por el Dr. Héctor E. Solórzano del Río.

Presidente de la Sociedad Médica de Investigaciones Enzimáticas, A.C.


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