Maravillas del Tíbet

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lunes, 31 de mayo de 2010

51 años de mentiras de la Organización Mundial de la Salud OMS

Contenido:

  • 51 años de mentiras de la Organización Mundial de la Salud OMS.
  • Dos nuevos estudios publicados en el vigesimocuarto aniversario de la catástrofe nuclear de Chernóbil vuelven a documentar sus efectos y los peligros de la energía nuclear que se nos ocultan.
  • La conexión criminal entre la OMS y la AIEA.

Alfredo Embid

IndependentWHO

Mientras actualmente se promociona la energía nuclear como “solución” para el cambio climático, dos nuevo estudios publicados en el vigesimocuarto aniversario de la catástrofe nuclear de Chernóbil en Ucrania el 26 de abril de 1986, vuelven a documentar sus efectos y los peligros de la energía nuclear que se nos ocultan.

El número de muertos es mucho más elevado de lo que se creía anteriormente y las consecuencias sanitarias para toda la humanidad son y serán mucho más graves de lo que se nos ha dicho.

Esto es algo que ya sabíamos y que llevamos años denunciando (ver al final lista de artículos que hemos elaborado sobre el tema), pero la novedad es que ambos trabajos han sido publicados en revistas oficiales que son científicamente ortodoxas, rompiendo el pacto de silencio predominante hasta ahora en las publicaciones oficiales.


Foto: Central de Chernóbil

La principal agencia de prensa rusa por fin ha denunciado que la Organización Mundial de la Salud (OMS) calla miles de casos de malformaciones congénitas que son resultado de la catástrofe ocurrida en la central nuclear de Chernóbil en 1986[1].
Basa esta afirmación en los estudios de numerosos científicos, especialmente de Alexei Yáblokov, en un blog publicado en la web de la emisora Ejo Moskvi.

Yáblokov ha conseguido que un artículo con algunos resultados de sus estudios hayan sido publicados en la revista internacional de pediatría “Pediatrics” en su número de abril de 2010.

La tasa de malformaciones congénitas del tubo neural en la provincia ucraniana de Rovno, según esta fuente, duplica a la media europea; y en la zona de Polesie, la más afectada por la contaminación radiactiva, es tres veces superior.
Este dato lo proporcionaron investigadores de la Universidad de Alabama del Sur tras analizar los historiales de más de 96.000 niños nacidos en Rovno en 2000-2006.

Los casos de tumores congénitos, siameses, microcefalia y microftalmía, según ellos, también se dan con una frecuencia tres o cuatro veces mayor en dicha zona de Ucrania.

Yáblokov señala que el estudio completa y actualiza las conclusiones hechas en decenas de trabajos similares sobre los territorios que a raíz de Chernóbil se vieron contaminados en Rusia, Bielorrusia, Ucrania, Moldavia, Georgia, Turquía, Alemania y otros países de Europa.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) todavía niega que el accidente de Chernóbil haya provocado un incremento de malformaciones congénitas, pero los autores del estudio publicado en la revista Pediatrics encabezados por Yáblokov exigen “revisar esta evaluación”.
Yáblokov recuerda que la OMS “no puede decir la verdad porque tiene un acuerdo vinculante con el Organismo Internacional de la Energía Atómica”.

File:Alexei Yablokov, Rosa Goncharova, Vassili Nesterenko.jpg

Foto : Los científicos Alexei Yáblokov, Rosa Goncharova, y Vassili Nesterenko frente a la OMS (con uno de sus edificios al fondo) en Ginebra denunciando su crimen.

El segundo trabajo es un importante libro que, tras un largo periodo de espera, finalmente ha sido publicado en los Anales de la Academia de Ciencias de Nueva York (Volumen 1181), de Alexey Yáblokov, Vasili Nesterenko, y Alexey Nesterenko[2].

Los tres científicos basan su libro en más de 5000 artículos publicados y los resultados de la investigación de trabajos eslavos, la mayoría disponible sólo dentro de la antigua Unión Soviética o países del Este ya que casi ninguno ha sido traducido en Occidente.

En contraste la AIEA, la OMS y los informes de su Comité Científico se han basado en unos 300 trabajos de investigación occidentales, dejando de lado los resultados de unos 30.000 artículos elaborados por los científicos que trabajan y viven en los territorios afectados por la radiactividad.

Anteriormente hemos traducido algunos de ellos que están disponibles en los siguientes enlaces[3] [4].

El autor principal, Alexey Yáblokov fue el director de la Academia Rusa de Ciencias en la época de Gorbachov.


El profesor Nesterenko: Don Quijote ruso. Foto: Alberto Prieto

Vasili Nesterenko, miembro de la Academia de Ciencias de Bielorrusia, físico nuclear del más alto nivel internacional que tenía acceso a las ciudades soviéticas prohibidas por razones militares en el momento del accidente, voló sobre el reactor cuando aún ardía y estuvo participando en los trabajos que permitieron evitar una catástrofe todavía mayor junto con 850.000 militares, obreros, ingenieros y especialistas de toda la Unión Soviética (llamados liquidadores), la mayoría de los cuales están enfermos, inválidos o muertos. En agosto de 2009, Nesterenko también murió como consecuencia de los daños sufridos por la radiación[5].

Nesterenko fundó el Instituto Belrad[6] dedicado a ayudar a los niños afectados, que sigue adelante con su trabajo (gracias a su hijo y un equipo de fieles colaboradores) pero corre el riesgo de tener que capitular si no recibe apoyo de personas como nosotros y ONG independientes gracias a las que ha sobrevivido hasta ahora.
Contacto: www.belrad.nsys.by y http://enfants-tchernobyl-belarus.org

El libro fue traducido al Inglés por la experta Janette Sherman, médico toxicólogo y profesor adjunto en el Instituto del Medio Ambiente de la Western Michigan University.

El profesor Dr. de Biología, Dimitro Grodzinsky, Presidente del Departamento de Biología de la Academia Nacional de Ciencias de Ucrania, y miembro de la Comisión Nacional escribió el prólogo del libro. Su declaración relativa a informes de prensa occidentales del accidente es esclarecedora:
“Durante mucho tiempo he pensado que ha llegado el momento de poner fin a la oposición entre los defensores de la tecnocracia y los que apoyan los esfuerzos científicos para estimar los riesgos negativos para las personas expuestas a la lluvia radiactiva de Chernóbil. La base para creer que estos riesgos son importantes es muy convincente”.

Los autores rusos y bielorrusos demuestran que al menos un millón de personas murieron por la exposición a la radiación liberada por el reactor de Chernóbil y no solo unas decenas como pretende la OMS.

Las emisiones radiactivas de la catástrofe pueden haber sido 200 veces mayores que el cálculo inicial de 50 millones de curíes, y cientos de veces mayor que la radiactividad de las bombas atómicas de Hiroshima y Nagasaki.
Ahora sabemos que el número de personas hospitalizadas por las enfermedades debidas a irradiación aguda fue más de cien veces mayor que el número citado recientemente por el AIEA, la OMS y su Comité Científico y que aspectos esenciales del accidente han sido ocultados.

Los tecnócratas no han mencionado los problemas de las “partículas calientes” derivadas de la quema del uranio, ni los problemas que causan, ni los de la lluvia radiactiva, ni su amplia difusión que causó un deterioro general de la salud de los niños, enfermedades en la sangre y del sistema linfático, la pérdida de la capacidad reproductiva, partos prematuros y nacimiento de niños pequeños, múltiples enfermedades endocrinas, trastornos mentales y cáncer además de mutaciones cromosómicas, anomalías congénitas y del desarrollo[7].

Los autores explican el secreto impuesto, el fracaso de los tecnócratas para recoger datos sobre el número y distribución de todos los radionucléidos, y las restricciones impuestas a los médicos para que no atribuyesen las enfermedades crecientes a la radiación, excepto en los casos en que el paciente hubiera padecido “enfermedad por radiación aguda” durante el desastre, asegurando así que sólo el 1% de los casos se comunicase.

Contacto con la Academia de Ciencias de Nueva York para el libro. Desgraciadamente, su precio de venta es ahora de unos 150 dólares.
http://www.nyas.org/Publications/Annals/Detail.aspx?cid=f3f3bd16-51ba-4d7b-a086-753f44b3bfc1

Recuerda que la contaminación de Chernóbil ha dado la vuelta al planeta y estará aquí para siempre junto con los escapes de todas las otras fuentes de radiactividad artificial incluyendo las de las centrales en funcionamiento “normal” que emiten dosis “admisibles”. Ver al respecto por ejemplo los siguientes enlaces.[8] [9] [10]

La conexión criminal entre la OMS y la AIEA

IndependentWHO
Cartel: OMS 50 años de sumisión a la AIEA.

Desde hace 3 años regularmente la Asamblea General anual de la Organización Mundial de la Salud (OMS) es perturbada por manifestaciones de organizaciones civiles exigiendo que se anule el acuerdo que la OMS firmó en el pasado con la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA)[11].

Este infame acuerdo amordaza irremisible y eficazmente a la OMS en todo lo que tenga que ver con los efectos de la contaminación radiactiva sobre nuestra salud.


Foto: Nesterenko denunciando la complicidad de la OMS en el crimen de Chernóbil.

Igualmente desde hace tres años, concretamente desde el 26 de abril 2007, 21º aniversario del accidente de Chernóbil, entre una y tres personas se relevan permanentemente en un piquete a 50 metros del edificio principal de la Organización Mundial de la Salud, en el lugar donde todos los empleados y visitantes tienen un Stop (los terrenos justo enfrente son propiedad privada de la OMS y el piquete que se instaló inicialmente frente a la entrada principal fue expulsado de ellos)[12]. Esta presencia se plantea por un tiempo indeterminado y en ella han participado los autores del libro recientemente publicado por la academia nacional de ciencias USA. Ver presentación de los objetivos en boletines anteriores[13]. No son los únicos: 220 acciones fueron organizadas en 2009 y más de 210 acciones estaban previstas en 17 países del 24 al 26 abril 2010[14].

Como hemos documentado desde hace años, el 28 de mayo de 1959 se firmó un acuerdo entre la OMS y la AIEA, “WHA12-40″ que se aprobó por la Asamblea General.

Dicho acuerdo estipula que las dos organizaciones deben estar de acuerdo sobre temas de interés común en contra del interés público. En la práctica, esto significa que la OMS no puede iniciar ni publicar estudios sobre los daños y enfermedades sobre la salud provocadas por la radiación nuclear sin el previo acuerdo o aprobación de la AIEA.

El acuerdo permite evitar que la OMS desempeñe el papel que se supone le corresponde en la investigación y alerta de los peligros de la radiación nuclear sobre la salud humana y la somete a la autoridad de la AIEA.

La AIEA es un organismo de la ONU fundado en 1957 para promocionar la energía atómica “pacífica” que no empezó a serlo hasta 10 años después de sus aplicaciones militares y lavar el crimen de Hiroshima y Nagasaki. Aplica las recomendaciones del poco conocido Comité Internacional de Protección Radiológica (ICRP) que está formado por una docena de “expertos” del lobby nuclear que se proclaman como la máxima autoridad para decidir cuanta dosis radiactiva es tolerable que soportemos para que el complejo nuclear industrial siga obteniendo beneficios. Estos “expertos” se auto eligen endogámicamente sin el más mínimo control democrático de gobiernos o instituciones internacionales. El ICRP confunde la radiactividad interna con la externa, la natural con la artificial y tiene como función falsificar el impacto en la salud de los bajos niveles de radiación interna subestimándolo entre 100 y 1.000 veces según el informe del ECRR de 2003[15]. La OMS aplica sin rechistar estas normas acientíficas y caducas aunque sabe que nos expone a todos a niveles inadmisibles de contaminación radiactiva.
Este acuerdo ha sido rigurosamente respetado por la OMS hasta hoy en día, incluso después de accidentes graves como el de Chernóbil y otros como el accidente en la planta de Tokaimura, Japón, 13 años después.

Por ejemplo, las investigaciones sobre las repercusiones sanitarias del accidente nuclear de Chernóbil fueron dirigidas por la AIEA y no por la OMS. Aún estamos esperando que se publiquen las actas completas de las dos conferencias en Ginebra en 1995, y en Kiev en 2001, a pesar de que la OMS declaró que serían publicadas inmediatamente después de las conferencias.
Pero también la OMS ha respetado obedientemente este acuerdo criminal, minimizando las consecuencias de la contaminación radiactiva producida durante las guerras de Yugoslavia, Somalia, Iraq, Afganistán, Líbano y Gaza, donde el ejército estadounidense e israelí emplearon municiones fabricadas con uranio mal llamado empobrecido.

La OMS en todos los casos se ha destacado por su actitud pasiva y cómplice haciendo oídos sordos a las evidencias y censurando todos los estudios. Esta censura ha incluido la del estudio emprendido por ella misma en Iraq, evidentemente con el acuerdo de la AIEA, ya que sus conclusiones no correspondían con las esperadas por la agencia, como denuncio el Dr. Keith Baverstock, director del departamento de radiaciones de la OMS desde Finlandia al abandonar la OMS[16].

La OMS ha ocultado las enfermedades, daños a la salud y la herencia de la población ligadas a la contaminación radiactiva del complejo industrial nuclear, tanto militar como civil, desde hace mas de medio siglo.

Ha atribuido falsamente el aumento de estas enfermedades y daños a otras causas siempre de responsabilidad individual como el tabaco. Por ejemplo difundiendo los fraudulentos estudios del “prestigioso” epidemiólogo Sir Richar Doll. [17] [18], que ocultan el aumento de las leucemias infantiles en torno a las plantas nucleares en funcionamiento “normal”. Sir Richar Doll curiosamente también es autor de los primeros estudios sobre los efectos del tabaco, y experto en negar los efectos de la contaminación química como en el caso del agente naranja (dioxinas) utilizado en Vietnam y del nemacur (el pesticida de Bayer que causó el síndrome tóxico en España falsamente atribuido al aceite de colza)[19].

Y es que la OMS no solo ha minimizado y negado los efectos de la contaminación radiactiva, sino también los de la contaminación química como en el caso de las dioxinas, el amianto o las drogas hormonales. Mientras, encubre los negocios del complejo médico industrial contra la salud como, por ejemplo, en el caso de las vacunas contra la fraudulenta pandemia de gripe porcina, alias gripe A, y oculta los efectos tóxicos de numerosos fármacos.

La OMS se ha desposeído a sí misma de cualquier autoridad en materia sanitaria violando sus propios estatutos fundacionales. Recuerda que el objetivo de la OMS sobre el papel es “alcanzar para todos los pueblos el grado más alto posible de salud”[20].

Por el contrario es responsable de falsificar la ciencia, de estar cometiendo impunemente graves delitos contra la salud pública y, en el caso de la ocultación de los efectos genéticos de la radiactividad, debe ser acusada por crímenes contra la humanidad.


El Profesor Alexei Yáblokov frente a la OMS

Carta del Profesor Alexei Yáblokov a los vigías estacionados desde hace tres años ante la OMS en Ginebra, Moscú, 26 de enero 2010.

Le Professeur Alexei Yablokov s’adresse aux vigies qui stationnent depuis trois ans devant l’OMS à Genève

“Queridos y muy honorables amigos y compañeros de ¡nuestra causa común!.

Me inclino ante vuestra fuerza y coraje. Dais ejemplo de resistencia civil, que estoy seguro, pasará a la historia del progreso hacia un mundo libre y justo.
Ustedes desempeñan un importante acto colectivo que culminará con nuestra victoria.
El acuerdo ignominioso entre la OMS y el AIEA deben ser cancelados.
Su obstinación y su firmeza generan efectos significativos.

El influyente diario británico The Guardian dijo este año que la OMS esconde la verdad sobre las consecuencias de Chernóbil debido al acuerdo con el AIEA[21].
Con el Prof. Vasily Nesterenko, y el Dr. Alexei Nesterenko, hemos descrito en detalle a lo que conduce este acuerdo en el libro “Desastre de Chernóbil consecuencias para el hombre y la naturaleza”.

Este último, después de una larga postergación, finalmente ha sido publicado en EE.UU. en una antigua editorial respetada: la edición de la Academia de Ciencias de Nueva York.
Estoy orgulloso de haber participado en su – ¡nuestra! – presencia ante la OMS, que quiero volver a repetir una y otra vez al lado de ustedes.
¡Venceremos!
Le enviaré una copia del libro, tan pronto como reciba mi copia como autor. Espero que este libro servirá para mantener discusiones con la OMS.”
Prof. Alexei Yablokov, Moscú,

Academia de Ciencias de Moscú.


Foto pancarta frente a la OMS:
“Los pueblos europeos deberían estar infinitamente agradecidos a los cientos de miles de liquidadores que, al precio de sus vidas, salvaron al continente de una desgracia atómica gravísima” Vassili B. Nesterenko.
Puedes ayudar a que esta manifestación permanente frente a la OMS en Ginebra Suiza siga siendo posible, participando en ella como yo mismo hice durante una semana en las vacaciones de Navidad 2008- 2009[22].

Contactos para participar en las acciones :
Yann Forget : (France) 04 50 92 64 69 ou (Suiza) 079-489 66 01
Paul Roullaud (France) : 02 40 87 60 47 (inscripción vigias)
Email : info@independentwho.info

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