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jueves, 17 de febrero de 2011

La lisina y la salud

La lisina es un aminoácido esencial y necesario para la síntesis de proteína así como para el metabolismo de los carbohidratos y los ácidos grasos. Puede mejorar la producción de energía y la utilización del calcio. Además parece que retrasa la replicación y mejora la curación de las lesiones causadas por el herpes simplex. La evidencia sugiere que la complementación con lisina puede mejorar los síntomas de la angina de pecho en algunos individuos.

La lisina se requiere para el crecimiento y desarrollo normal. Puede usarse para sintetizar proteínas, el tejido conectivo y los neurotransmisores. La lisina puede aumentar la absorción de calcio y mejora el depósito de calcio en la matriz ósea. La lisina se requiere para producir acetil CoA, un componente crítico en el metabolismo de los carbohidratos para generar energía. La lisina también se requiere junto con la metionina para formar el dipéptido de carnitina, el cual ayuda en el metabolismo mitocondrial de los ácidos grasos de cadena larga. La lisina compite para el transporte con la arginina y puede limitar la accesibilidad de este aminoácido en las células infectadas por herpes virus, retrasando la replicación. Se ha dicho que la lisina se enlaza con y elimina a la lipoproteína de las placas arteroescleróticas, resultando en un ensanchamiento de la luz de los vasos y aumentando el flujo sanguíneo.

En un estudio clínico, los resultados nos sugieren que la lisina complementaria mejora la absorción intestinal y mejora la conservación renal del calcio absorto, ayudando en los casos de osteoporosis.

La lisina puede ayudar a prevenir los enlaces cruzados de las proteínas endógenas corporales. Esto significa que nos ayuda a retrasar uno de los aspectos del envejecimiento. La anemia puede ocurrir como resultado de la deficiencia de la lisina. La lisina ayuda a prevenir los cálculos renales (al prevenir la excreción de calcio- un componente de los cálculos renales de oxalato de calcio – en la orina). La caída del cabello puede ocurrir como resultado de una deficiencia de lisina. Por eso, la usamos como complemento alimenticio en los casos de alopecia. La lisina estimula la producción de anticuerpos. Eso significa que como complemento alimenticio es útil en las personas inmunodeprimidas. La lisina disminuye los niveles elevados de triglicéridos. La lisina ayuda a prevenir la osteoporosis. La lisina mejora la función de la piel debido a su involucramiento en la manufactura del colágeno endógeno. La lisina estimula la liberación de la hormona del crecimiento humana. Esto ha hecho que se utilice sola o combinada con otros aminoácidos, en niños para estimular su crecimiento y en ancianos para retrasar el envejecimiento.

La lisina puede reducir la tasa de recurrencia de infecciones por herpes simplex, herpes genitalis y reducir su severidad en algunas.

Aquellos con insuficiencia renal o hepática deben de tomar con precaución los complementos con lisina.

Algunas personas lo utilizan como una ayuda para mejorar el rendimiento atlético.

Hemos encontrado niveles bajos de lisina en pacientes con enfermedad de Parkinson en pacientes con depresión endógena, hipoteroidismo, problemas renales y asma. Esto nos hace recordar la individualidad bioquímica nutricional. Es importante ingerir solamente aquellos nutrimentos que específicamente tenemos deficientes. Además, los complementos que usemos, deben de ser de buena calidad y estandarizados.

Algunos de nuestros estudios clínicos sugieren que los virus del herpes simplex pueden ser el agente causante en muchos síndromes de los nervios craneales, incluyendo la migraña, la neuritis vestibular aguda, la carotidinia, la parálisis de Bell y el síndrome de Meniere.

Por otro lado, también hemos notado que la lisina contrarresta la toxicidad por plomo. Como sabemos, en la actualidad, es muy frecuente encontrar niveles altos de varios metales pesados en varias enfermedades. Por lo cual, es necesario eliminarlos lo más posible.

Por el Dr. Héctor E. Solórzano del Río.

Profesor de Farmacología del CUCS de la Universidad de Guadalajara.


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